¿Sabías que actualmente circulan por el mundo más de 100.000 vehículos blindados conducidos por civiles? Eso es un gran número de vehículos seguros que, a primera vista, se parecen bastante a los demás coches que circulan por la autopista. En los últimos 20 años, los vehículos blindados han evolucionado significativamente, alejándose de su tradicional aspecto militar de tanque para convertirse en vehículos de uso cotidiano, incluidos los coches eléctricos y familiares.

Aunque algunos vehículos blindados están pensados para destacar, como los patrulleros de policía o los vehículos militares, muchos están pensados para ser lo más discretos posible. Entonces, ¿cómo puedes saber si estás ante un vehículo a prueba de balas?

Un armazón de acero resistente

Lo primero que se añade al chasis de un coche Miami Armored® es acero de calidad balística. Esto hace que la carrocería de un vehículo blindado sea muy diferente de la de un coche normal. Todo el armazón está recubierto de acero templado y aplicado al armazón como un rompecabezas, sin que queden huecos. De este modo, los vehículos remodelados pueden mantener su forma al tiempo que adquieren un mayor nivel de seguridad.

Vidrio balístico

Todos los vidrios de un vehículo blindado son ligeramente diferentes de los de un coche normal del concesionario. Las ventanas están formadas por una mezcla de vidrio emplomado y un sustrato de policarbonato. Esto permite que las ventanillas, el parabrisas y la luneta trasera absorban la energía de las agresiones sin romperse. El vidrio suele tener de uno a tres centímetros de grosor y debe reinstalarse por completo.

Mecánica Reconstruida

Debido al peso añadido del acero y el vidrio, un vehículo a prueba de balas suele tener los frenos, la suspensión y los componentes del motor modificados para poder transportar el blindaje. Estos cambios también significan que un vehículo recién blindado se sentirá diferente al conducirlo una vez que esté completamente equipado.

Parachoques y neumáticos robustos

Se espera que los parachoques de los vehículos blindados atraviesen casi cualquier cosa. En caso de suceso peligroso, estos vehículos están pensados para poner a salvo a todos los pasajeros. Esto incluye parachoques que resistan impactos repetidos y neumáticos que mantengan su función aunque se pinchen.

Las nuevas tecnologías pronto permitirán que los vehículos blindados sean más transparentes y menos pesados en el futuro, al tiempo que mejorarán la seguridad que estos vehículos ofrecen hoy en día. El cristal balístico ya es cada vez más ligero y potente. El desarrollo de neumáticos autoinflables y la mejora del diseño de los coches harán que en un futuro próximo sea casi imposible distinguir un vehículo normal de un vehículo blindado.

Así que la próxima vez que te encuentres en la carretera preguntándote si el vehículo que tienes al lado está blindado o no, recuerda comprobar los signos reveladores (cuando sea posible). Lo más probable es que hayas compartido la carretera con muchos más vehículos blindados de los que crees.